California tiene una larga batalla contra las sequías, con una grave sequía entre 2012 y 2016 que registró los 30 meses más secos de la historia. Aunque la intensidad de las sequías y las ubicaciones han variado a lo largo de los años, California no ha estado completamente libre de sequías durante más de 2 décadas. Ahora, después de una serie de ríos atmosféricos y tormentas de nieve, todo el estado está oficialmente libre de sequía.
La última vez que California estuvo libre de sequía fue en diciembre de 2000, por lo que se trata de un hito importante para el estado. California casi se acercó a la distinción de libre de sequía en 2005 y 2011, pero algunas zonas del estado seguían teniendo una sequía anormal. Aunque el estatus de libre de sequía es un cambio bienvenido para muchos, las recientes tormentas han causado inundaciones y daños en algunas zonas.
Las sequías pueden ser motivo de gran preocupación, ya que afectan al suministro de agua, vital para la salud y la seguridad de los residentes, además de tener importantes repercusiones económicas. Debido a los años de experiencia de California en sequías, muchos residentes están familiarizados con la adopción de medidas para conservar el agua. Las autoridades controlan periódicamente los niveles de nieve en las montañas y los embalses, entre otros factores, para gestionar el suministro de agua de California. California tiene un paisaje muy diverso, con muchas zonas áridas y calurosas e importantes cadenas montañosas, lo que hace necesario que los funcionarios vigilen de cerca el suministro de agua.