El lago Mono es un fascinante lago salino del este de California, que se encuentra al este de Yosemite y al sur del lago Tahoe. Este lago prehistórico tiene al menos 760.000 años y ocupa una antigua cuenca que comenzó a formarse hace 2,5 millones de años.
Desde su inusual flotabilidad hasta las inconfundibles torres de toba que se elevan sobre la superficie vítrea, el lago Mono es el escenario de numerosos fenómenos fascinantes que revelan mucho sobre la geografía prehistórica de California.

Composición del lago Mono y torres de toba
El lago Mono se encuentra entre cráteres volcánicos y antiguas islas en una cuenca endorreica, lo que significa que no tiene salida natural. Como consecuencia, toda el agua que llega al lago se evapora o se filtra en el suelo, lo que con el tiempo provoca altas concentraciones de sales y minerales.
Con un pH cercano a 10 y un agua altamente alcalina y salina, en el lago Mono sólo pueden sobrevivir formas de vida especializadas, como la gamba de salmuera y las moscas alcalinas. Éstas, a su vez, alimentan a dos millones de aves migratorias y nidificantes en toda la zona del lago.
El lago Mono es especialmente famoso por sus torres de toba, que se forman cuando los manantiales submarinos ricos en calcio interactúan con el agua alcalina del lago. La reacción produce depósitos de carbonato cálcico (caliza), que se acumulan bajo la superficie del agua durante siglos.
Cuando en 1941 la ciudad de Los Ángeles empezó a desviar agua de los arroyos de agua dulce cercanos, bajó el nivel del lago y las torres de toba quedaron al descubierto. Cuando quedan al descubierto, las torres de toba dejan de crecer y empiezan a erosionarse, pero los esfuerzos de conservación posteriores han preservado tanto las torres de toba del lago Mono como el hábitat de las aves.

Visitar el lago Mono
La mejor forma de ver las torres de toba del lago Mono es en la zona de tobas del sur, que cuenta con paseos marítimos y senderos que permiten acercarse a estas extraordinarias formaciones. El sendero llano de una milla es autoguiado, pero también puede dar un paseo guiado con un naturalista para aprender más sobre la geología única del lago.
Está permitido nadar en el lago Mono, y muchos visitantes se sienten atraídos por la inusual sensación de flotabilidad que recuerda al Mar Muerto. El agua es casi tres veces más salada que el océano, por lo que flotar no supone ningún esfuerzo. El punto de entrada más popular es Navy Beach, en el lado sur.
Más información: MonoLake.org