La Costa Perdida de California esconde numerosas maravillas naturales, desde playas de arena negra hasta las únicas secuoyas candelabro. Mientras que las secuoyas clásicas se extienden hacia arriba en línea recta, las secuoyas candelabro tienen numerosas ramas enormes que se extienden horizontalmente y se curvan hacia arriba como un candelabro.
Las magníficas secuoyas enredadas se encuentran en el condado de Mendocino, en la Costa Perdida, un tramo de 120 km de la costa más aislada y salvaje de California.

Visitar las secuoyas candelabro
Siglos de fuertes vientos costeros y aire marino salino hicieron que las secuoyas candelabro se fracturaran y volvieran a crecer en formas complejas de múltiples troncos que no encontrarás en ningún otro lugar. Las formas retorcidas de los árboles les permitieron sobrevivir a la tala, y los microclimas de la región han seguido preservándolos durante siglos.
La Save the Redwoods League también ha desempeñado un papel fundamental en la conservación de las secuoyas candelabro; de hecho, la organización gestiona el remoto bosque de Shady Dell, donde se encuentran estos árboles. Puedes verlos en el sendero Peter Douglas Trail, de 3,7 km, una extensión del famoso Lost Coast Trail, que se añadió en 2016. Hay una plataforma de observación construida para que los visitantes disfruten de las secuoyas candelabro sin pisar sus raíces.

Senderismo por el sendero de la Costa Perdida
La Costa Perdida, de 120 km, se encuentra entre Rockport y Ferndale, en el norte de California, y permanece casi totalmente intacta, sin intervención humana. Aunque solo unas pocas carreteras remotas llegan a esta zona de la costa, los excursionistas y mochileros más entusiastas suelen explorar la zona a través del sendero Lost Coast Trail, de 40 km .
La ruta de senderismo recorre una gran variedad de paisajes, incluyendo playas de arena negra, bosques costeros de secuoyas, praderas en lo alto de acantilados y montañas que se elevan junto al mar. Además de las secuoyas candelabro, el faro abandonado de Punta Gorda es otro lugar imprescindible que no te puedes perder en este viaje.